Apenitas, pero el Tri es líder

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  • Copa Confederaciones. Partido ante Nueva Zelanda

Un México desconocido, con ocho rotaciones, fue presa del rival en el primer tiempo, pero en el segundo reaccionó para sacar la victoria

CIUDAD DE MÉXICO (22/JUN/2017).- No hubo goleada, pero tampoco sorpresa. No fue brillante, pero termina la jornada como líder de su grupo.

México no termina de convencer, con todo y que venció 2-1 a Nueva Zelanda en el segundo duelo del Grupo A de la Copa Confederaciones. El resultado le otorga el comando de su sector al llegar a cuatro puntos, los mismos que Portugal —que en la víspera venció 1-0 a Rusia—, pero supera a los lusitanos por haber anotado más goles en lo que va del torneo.

Al Tricolor le basta con empatar su último duelo de la ronda de grupos ante el anfitrión Rusia, para asegurar su pase a las Semifinales del evento.

Con todo y eso, tras el episodio de Sochi, el Tri fertilizó aún más su sembradío de dudas.

Ocho cambios

Fiel a su filosofía de las rotaciones, Juan Carlos Osorio sacudió la alineación que enfrentó a Portugal respecto a la que jugó ante Nueva Zelanda.

Comenzó desde la portería, donde jugó Alfredo Talavera, sin saber que sería fundamental para preservar la victoria. En la zaga entraron Néstor Araujo y Oswaldo Alanís; del medio campo al frente los cambios fueron más evidentes: Jurgen Damm, Marco Fabián, Javier Aquino, Giovanni dos Santos y Oribe Peralta.

Así, sólo repitió con Diego Reyes en la contención, la terquedad de poner a Carlos Salcedo como lateral derecho, y con Raúl Jiménez en el eje del ataque.

Si Osorio defiende que esta alineación no tuvo que ver con el nivel del rival, muy su discurso. Ciertamente buscó competir físicamente en la zaga con la presencia de Salcedo, Araujo y Alanís ante jugadores que van bien al choque y que son fuertes en el juego aéreo; y hacia el frente le metió velocidad al ataque, pero olvidó un concepto fundamental en el futbol: hay que tener la pelota.

Al prescindir de volantes de recuperación, la pelota se mantuvo dividida entre el entusiasmo del campeón de Oceanía, y la ineficacia del equipo nacional de llegar acompañados al frente.

Conforme avanzó la primera mitad Nueva Zelanda se hizo fuerte dividiendo la pelota y poniéndola al frente, mientras que en el Tri no terminaban de despertar.

Así, en pleno carnaval azteca llegó el gol de Wood, cuando un regalo de Araujo se convirtió en un servicio de Thomas para su centro delantero, quien solo en el área no desaprovechó para marcar el  0-1 que para entonces ya no era sorpresivo y, sí, muy justo.

De vuelta a lo esencial

En el complemento Osorio recompuso y mandó a Héctor Herrera a trabajar en la recuperación de la pelota.

Pese a que no atraviesa por su mejor momento, la capacidad del volante del Porto fue suficiente para que México recuperar el esférico ante un rival que resintió el esfuerzo de la primera mitad.

El Tri circuló la pelota por las bandas y entonces comenzó el espectáculo de Javier Aquino, quien fue fundamental en la remontada, al igual que Talavera con sus atajadas en las escapadas del rival.

Al 54’ una diagonal de izquierda al centro de Aquino encontró en el área Jiménez, quien de media vuelta empató el encuentro. Al 72’, otra vez el volante de Tigres escapó a la marca y con una diagonal retrasada sirvió en bandeja de plata el gol que concretó Oribe Peralta.

Cierto. No hubo goleada, pero tampoco sorpresa. No fue brillante, pero México termina la jornada como líder de su grupo.

MOMENTOS CLAVE

Cuando daba la de cal…
Carlos Salcedo salió con una dolorosa lesión de hombro sobre la media hora de juego. México ya jugaba mal, pero el “Titán” era el que mejor se veía en la zaga. Araujo pasó al costado derecho y de ahí vino el error que generó el gol de Nueva Zelanda.

Lógico
Osorio sorprendió al salir a jugar sin volantes de contención. Para la segunda parte rectificó y su único cambio que no fue por lesión lo quemó con Héctor Herrera, quien le dio equilibrio al medio campo, pues recuperó la pelota y le dio traslado a las bandas.

¡Ufff!
Agonizaba el partido y México era incapaz de concretar el tercer tanto. La zaga del Tri se mantenía errática y a tres minutos del final Thomas se abrió paso en una diagonal para sacar un disparo que cimbró el travesaño y que hubiera significado la igualada.

LA FIGURA
Javier Aquino (México)

El habilidoso extremo mexicano Javier Aquino fue elegido por la FIFA como el Jugador del Partido entre las Selecciones de México y Nueva Zelanda. Para la segunda parte México tomó aire y de la mano de Aquino empezó a generar jugadas de peligro, tanto así que puso el pase para el gol del triunfo que marcó Oribe Peralta.

LAS VOCES DE LOS EXPERTOS

Deja dudas
EMILIO FERNANDO ALONSO (cronista)

Me pareció una actuación floja del equipo mexicano, que deja muchas dudas; ante un rival al que supuestamente tenía que ganarle con claridad, terminó sufriendo por fallas y tantos cambios que hizo el entrenador, porque el equipo no se pudo conjuntar adecuadamente, dado que partido a partido son demasiados cambios.

Tri sobrado
RUBÉN RODRÍGUEZ (periodista)

México subestima a un rival que no tiene Liga profesional, que en su país lo menos importante es jugar futbol. El técnico realiza ocho modificaciones e inventa posiciones para quedar bien con el grupo y extender su idea de que todos juegan. Dudas y pérdida de credibilidad se lleva Osorio a la almohada.

Ilógica terquedad
ARTURO PACHECO (analista)

Exageradas rotaciones (ocho cambios) de Osorio en una formación táctica desconocida e incómoda para jugadores en posiciones que no dominan. La falta de contundencia de Nueva Zelanda revivió a México, que sigue mal en defensa: nuevamente el portero (ahora Talavera) fue figura.

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