Putla Villa de Guerrero y su presidente

Por: Cesar Hernández Olivera

Representante de Antorcha Campesina en la región Mixteca

Miguel de Cervantes Saavedra, autor de El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, obra considerada una de las más importantes en la historia de la literatura universal, dijo: “si quieres conocer a un hombre dale poder”. Dichas palabras siguen siendo totalmente ciertas para nosotros los antorchistas, pues hemos podido comprobar que muchos individuos, antes de ocupar un puesto público son humildes corderos y una vez obtenido el cargo cambian diametralmente. Lo hemos visto durante cuarenta y tres años de existencia de nuestra organización.

Tal es el caso de Manuel Guzmán Carrasco, Presidente Municipal de Putla Villa de Guerrero, quien al asumir el cargo: dejó su piel de cordero para ponerse la piel del lobo y mostrar así sus colmillos, es decir mostró su verdadera cara.

Veamos algunas pruebas de nuestra afirmación.

Primero.- el antorchismo putleco tuvo acercamiento con el señor Manuel Guzmán Carrasco durante su campaña. Con él se acordó que una vez que llegara a la presidencia de Putla resolvería las demandas más apremiantes de los antorchistas del municipio, a cambio de que el antorchismo votara por él. El antorchismo putleco cumplió con su palabra y votó por el señor Manuel Guzmán Carrasco. Sin embargo, ahora que es presidente, se niega a cumplir lo acordado. El pliego de nuestras demandas fue entregado el 27 de enero y hasta el momento, después de haber llevado a cabo varias reuniones con él, haber realizado dos marchas de cientos de antorchistas, mítines de protestas, difusión de miles de volantes donde hemos expresado las causas de nuestra inconformidad el señor presidente no ha querido resolver nada. En la última reunión que los antorchistas tuvimos con él, su “oferta”, así lo dijo, sería apoyar con tres aparatos de sonido, cien sillas y veinte tinacos para almacenar agua. Y se negó a tratar y menos a resolver las pequeñas y modestas obras que le hemos solicitado.

Segundo.- Desde el momento en que los antorchistas entendimos que el señor presidente se negaba a recibirnos, comenzamos una campaña de difusión, en la que dimos a conocer las causas de nuestras inconformidades. La postura del presidente se tradujo en represión hacía algunos compañeros como el caso de San Juan Teponaxtla. Se atrevió a decir que los antorchistas solo “acudimos a la presidencia a solicitar dinero contante y sonante”, lo cual, simple y sencillamente es una vil mentira.

Tercero.- en la última reunión, el pasado 30 de agosto, una comisión de antorchistas, donde se suponía que se daría una respuesta medianamente aceptable a nuestras demandas, fuimos tratados de una manera grosera y déspota, y solo utilizo la reunión para reclamarnos por los volantes difundidos, declaraciones y marchas que efectivamente hemos realizado por las razones antes expuestas.

Los antorchistas presentes en dicha reunión salimos en defensa de nuestro movimiento, lo cual solo provocó un mayor abuso de autoridad, manifestado en tratar de callarnos e impidiéndonos el uso de la palabra. Razón por la cual, los antorchistas tuvimos que retirarnos del lugar.

El poco poder que tiene el señor Manuel Guzmán Carrasco se le ha subido a la cabeza y de un hombre sencillo se ha convertido en un prepotente que no se da cuenta de la temporalidad del poder. Con esto se comprueba fatalmente la sentencia del gran Miguel de Cervantes.

Los antorchistas decimos que si el señor presidente piensa que con no resolver las demandas de los humildes va acabar con antorcha, esta equivocado. Por el contrario; negar apoyos y reprimir a sus gobernados, lo único que el señor está logrando es que en los putlecos quede grabado que ya no es posible seguir confiando en políticos como él. Se ha mencionado que Manuel Guzmán dice que quiere volver a ser candidato para presidente municipal nuevamente pero, quienes lo están conociendo difícilmente volverían a votar por él. Los antorchistas hemos podido comprobar nuevamente que en Putla Villa de Guerrero como en todo el país no es posible encontrar gobiernos sensibles que ayuden al pueblo pobre que los eligió.

Los antorchistas estamos aprendiendo, que la única forma de que los pueblos se desarrollen es llevar al poder a alguien de su clase, alguien que conozca los problemas del pueblo, que salga de sus propias entrañas, que sienta el dolor y sufrimiento de su clase.

Por eso le decimos al pueblo alegre y valiente de Putla, que si quiere progreso y desarrollo, deben organizarse para poder así cambiar la situación de inseguridad, atraso y subdesarrollo en el que estamos metidos. A eso los llama Antorcha, a luchar por un país más justo y equitativo.

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