Tlaxiaco a través del tiempo, pueblo de costumbres y tradiciones; carcomido por unos cuantos.

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Por El Cuturú del Reloj

Durante la historia y vida de Tlaxiaco se habla de la grandeza de hombres y mujeres cabales que
lucharon por ideales y el bienestar de su gente, por este gran pueblo floreció el intercambio
económico, el trueque, el tequio, la gueza, también es conocido por “Paris Chiquito”, por esta
gran ciudad pasaron personajes de la independencia de México, como Morelos y de la Revolución
Mexicana, Porfirio Díaz y Félix Díaz entre otros. También dio a luz hijos que lucharon por la
soberanía de este pueblo, fue capital de Oaxaca aquí se constituyó los tres poderes del estado
cuando fuera gobernador, Don José Inés Dávila.

En el centro de este glorioso pueblo luce emblemáticamente el reloj con gran historia, el palacio
municipal y su catedral, viviendas que datan de tiempos coloniales, centro económico de más de
72 pueblos de su alrededor y el paso comercial de otras regiones de nuestro estado, así es Tlaxiaco
bonito o Heroica Ciudad de Tlaxiaco, en la actualidad, como suelen decirle sus hijos que están
dentro y fuera de él.

Su comida, sus panes, cemitas, dulces como la torreja, sus ticutas, galletas con figuras de
animalitos, empanadas, sopa rellena, mole, sus deliciosos compuesto de licor, entre otras, es para
quienes lleguen a esta ciudad lo degusten para quedarse encantados de su basta gastronomía, su
clima que en las mañanas la nube se besa con la tierra, la calidez de su gente y su gran historia
hace que sus visitantes permanezcan encantados de esta gran tierra Mixteca.

 


Pero a lo largo de la historia también se habla de quienes aportaron su granito de arena para hacer
grandes obras y permitieron que el desarrollo se diera, sin ambiciones, más que de beneficio de su
pueblo y por su gente, floreció el tequio y la ayuda mutua, el trabajo en equipo sin pensar en
llevarse su diezmo como es tan común ahora, por todo el dinero que les llega a nuestros
gobernantes.

Hoy en día miles de millones de pesos son destinados en obras y acciones gubernamentales, miles
de millones se recaudan en impuestos pagados por su gente y empresarios locales, ahora se paga
hasta por vender quelites, provenientes de sus pueblos, pero poco se ve la ayuda y el desarrollo,
porque pareciera que ahora el dinero solo es de quienes gobiernan, que resultan ser los
empleados del pueblo o los administradores de los recursos del pueblo para que vuelva al mismo
trasformado en beneficios, de salud, educación, cultura infraestructura, pero esto no sucede
porque se pelean para llevarse por montones a sus bolsillos, en nuevas y lujosas casas y que el
pueblo siga siempre pobre, aun cuando muchos lucharon porque sea libre y soberano.

A los hijos de Tlaxiaco que logran ocupar ser presidentes o concejales cada tres años, hay nuevos
ricos y millonarios sin pensar que es un privilegio y una honra ocupar puestos populares; para que
propongan el desarrollo y la económica de su comunidad, dándole seguridad y educación a su
gente, salud y alimentación, generando bienestar social, amigos (as) lectores pensamos que para
que podamos crecer en una sociedad debemos abonar a lo que nos dejó un Oaxaqueño entre los
individuos como entre las naciones “El respeto al Derecho Ajeno es la Paz” pregúntese y
reflexione.

¿Qué paso con el Tlaxiaco de respeto, de trabajo, de artistas y de revolucionarios?
¿Qué vamos hacer sus hijos para darle paz y prosperidad a la tierra del país de las nubes?

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