Por Alejandro LópezLópez / @NuevoSiglo_Mx #NSNoticias
Santo Domingo Yanhuitlán, Oaxaca. — En una región golpeada por la sequía, la migración y el abandono del campo, la comunidad mixteca de Tooxi levanta la voz… pero no con palabras, sino con trabajo: la tierra vuelve a producir gracias a la siembra ancestral en cajetes con coa.
Aquí no hay tractores ni agroquímicos.
Aquí hay historia, organización comunitaria y conocimiento heredado, señalaron campesinos al iniciar la siembra del maíz en cajetes.
En parcelas que antes eran devoradas por la erosión, hoy brotará una milpa viva. El método es antiguo, pero su efectividad es contundente: cajetes que capturan el agua, conservan la humedad y protegen la semilla.
Al centro de esta historia está Don Casimiro Ramírez Cruz, campesino de Tooxi, Yanhuitlán quien se mantiene firme en esta práctica.
“Desde nuestros antepasados así se sembraba… era lo más seguro. Cuando llovía fuerte no se perdía la milpa, porque este maíz aguanta el agua y la humedad”.
En un solo terreno, la milpa produce vida en abundancia:
Un sistema que no solo alimenta, sino que protege el suelo, fortalece la biodiversidad y garantiza comida sana para las familias.
Don Casimiro recuerda que antes esta forma de sembrar era común en toda la comunidad.
“Antes casi todos sembraban así… pero se ha ido mermando porque ya no llueve igual y muchos dejaron el campo”.
A pesar de ello, él decidió continuar:
“Yo lo sigo haciendo porque este terreno lo necesita. Antes era más pequeño por la erosión… con este trabajo lo hemos ido recuperando poco a poco”.
En Tooxi, la lluvia define el trabajo.
“Cuando cae una lluvia fuerte baja la barrancada y se humedece todo. Ya no se puede meter maquinaria… aquí se trabaja como antes, con coa”.
La técnica ancestral no es atraso: es conocimiento adaptado al territorio.
Pero en Tooxi, sembrar no es solo producir… es convivir y organizarse.
En esta práctica ancestral también vive la gueza, una forma de apoyo comunitario donde campesinos se reúnen para trabajar juntos la tierra.
Aquí, el esfuerzo no es individual:
Se ayudan en la siembra
Comparten conocimiento
Fortalecen la unidad
Construyen comunidad
La milpa no solo da alimento… también da identidad y cohesión social.
Mientras en muchos lugares el campo se abandona, en Tooxi se demuestra lo contrario:
la tierra responde cuando se le respeta y se le trabaja en comunidad.
Cada cajete abierto es resistencia.
Cada planta que nace es esperanza.
Cada jornada de gueza es fuerza colectiva.
Y Don Casimiro lo resume con una frase que pesa más que cualquier discurso:
“Aquí no solo sembramos maíz… sembramos lo que somos”.
Tooxi no es solo una comunidad.
Es territorio de resistencia, trabajo y dignidad mixteca.
Mientras otros esperan soluciones… aquí ya las están sembrando, dijo. 
